martes, marzo 24, 2009

Las identidades nacionales

Mucho se puede contar sobre la identidad de un pueblo, de la idea de nación, de la manera de defender un ideal en un territorio determinado...

Muchos te intentarán convencer de la existencia o no de la nación española, de la nación vasca, de la nación gallega y otras, pero ¿cómo reconocerlas y saber cuales existen y cuales no? Cual es el criterio real para reconocer la existencia de naciones?

Nadie te podrá responder a esas preguntas, pues un pueblo o nación existe desde el instante en que las personas creemos en ellos. Es decir, los pueblos y las naciones existen solamente en la mente de las personas del mismo modo que algunas personas creen en dios o en un ente superior, y por lo tanto se puede decir que objetivamente no existe ninguna nación... No hay ninguna razón objetiva que pueda justificar su existencia real, ni étnicas ni geográficas ni religiosas ni de ningún tipo, lo que quiere decir que se asienta en nuestra irracionalidad mas profunda como seres humanos, haciéndonos sentir parte de ellas y existiendo solamente porque nosotros las sentimos ahí. Intentar buscar razones biológicas o de derecho sobre la tierra mas allá de las sentimentales nos aleja de la idea legítima de nación y puede dar lugar a idearios racistas, imperialistas y fascistas.

Por lo tanto, la identidad nacional de un pueblo es mas real cuantas mas personas de ese territorio creen en él. Y ese sentimiento de pertenencia a un pueblo se da cuando estas personas ven al resto de miembros de ese supuesto pueblo mas próximos a si mismos que al resto de personas pertenecientes a otros supuestos pueblos. Esta proximidad se sentirá mas real cuantos mas elementos de unión haya, como cuando hay una historia mas o menos común, unas costumbres parecidas, una cultura similar al fin y al cabo, con la lengua como el elemento de unión mas fuerte. Una lengua es un registro de la cultura de un pueblo... en ella queda impresa la conciencia colectiva, los cambios del pasado, y evoluciona conforme todos sus miembros la van haciendo evolucionar. La lengua es como un legado dejado por nuestros antepasados y es un testigo de la existencia de una cultura y un pueblo diferenciativo.

Evidentemente, en esas comunidades también hay personas que tienen otra identidad nacional, que tienen otra lengua, que se sienten mas próximas a otra gente o cuyas costumbres y rasgos diferenciativos son otros diferentes a los de las demas personas de ese pueblo. En ningún caso esto es ilegítimo o anormal y debe haber respeto entre todas las personas tengan la identidad nacional que tengan, pero esa mezcla de identidades es lo que da lugar a conflictos y confrontaciones.

Pero, ¿por qué exteriorizar nuestros sentimientos? ¿por qué hacer públicas nuestras creencias? Existen motivos políticos para ello. La democracia es la máxima expresión de la participación de la población de un pueblo en la sociedad, y una excelente y quizás la única manera real de defender un proyecto político democráticamente es a través de la apelación a nuestra identidad como individuos y a nuestros sentimientos de pertenencia a un grupo, como la pertenencia a la clase obrera y a la humanidad.

Para que haya democracia, uno debe de ser consciente de su adhesión a un proyecto político comunitario en el que el pueblo es el que decide mediante su voto y mediante su participación en las decisiones políticas. Si no hay esa idea de unión de pueblo no es posible la participación democrática en la política, pues es errónea la idea de que la democracia solamente sea votar cada cuatro años y respetar unas normas y una legislación sin nada mas.

Y es aquí cuando aparecen los nacionalismos, cuando hay personas que creen en la existencia de una nación y creen que la mejor forma de defender sus opciones políticas es defender un marco institucional para esa nación, haciendo de su identidad nacional o identidad de pueblo la unión requerida para que haya conciencia democrática y política. Los nacionalistas creen que defender opciones políticas no-nacionalistas aislan al individuo del poder, disociando a las personas e impidiendo esa conciencia colectiva que permita la democracia.

Por esta cuestión es tan importante la autodeterminación de los pueblos para los nacionalistas, pues si los pueblos tienen capacidad de cambiar su marco institucional, estos se sentirán realmente integrados en la democracia y no se sentirán excluídos de un proyecto político de otra realidad nacional aunque este sea democrático.

No corresponde a los ciudadanos de otra realidad nacional que abarque mayor territorio decidir sobre el futuro de una realidad nacional menor o una porción de la anterior, pues es una lucha en desigualdad de condiciones en el que un grupo se impone sobre el otro. Han de ser los propios ciudadanos de un territorio los que deban decidir qué instituciones y qué sistema de gobierno va a dirigir sus vidas.

As identidades nacionáis

Muito se pode falar da identidade dum povo, da idéia de naçom, da maneira de defender um ideal num território determinado...

Muitos intentaram-te convencer da existência ou nom da naçom espanhola, da naçom basca, da naçom galega e outras, mas, cómo reconhecelas e saber quais existem e quais nom? Qual é o critério real para reconhecer a existência das naçons?

Ninguém che poderá respostar a essas questóns, pois um povo ou naçom existe desde o instante em que as pessoas cremos neles. É dizer, os povos e naçons existem soamente na mente das pessoas do mesmo modo que algumhas pessoas crem em deus ou num ente superior, e polo tanto pódesse dizer que objetivamente nenhuma naçom existe... Nom há nenhuma razón objetiva que poida justificar a súa existência real, nem étnicas nem geográficas nem religiosas nem de nenhum tipo o que quere dizer que se asenta na nossa irracionalidade máis profunda como seres humanos, fazéndonos sentir parte delas e existindo somente porque nós as sentimos aí. Intentar buscar razóns biológicas ou de direito sobre a terra máis aló das sentimentáis afástanos da idéia legítima de naçom e pode dar lugar a idearios racistas, imperialistas e fascistas.

Polo tanto, a identidade nacional dum povo é máis real quantas máis pessoas dese território crém em él. E esse sentimento de pertença a um povo dase quando estas pessoas vem ao resto de membros desse suposto povo máis próximos a sí mesmos que o resto de pessoas pertencentes a outros supostos povos. Esta proximidade sentirase máis real quantos máis elementos de unióm haja, como quando hai umha história máis ou menos comúm, umhas costumbres parecidas, umha cultura similar ao fim e ao cabo, coa língua como elemento de unión máis forte. Umha língua é um registro da cultura dum povo... nela queda impressa a conciência coleitiva, os cambios do passado, e evoluciona conforme todos os séus membros a vam fazendo evolucionar. A língua é como um legado deixado polos nosos antergos e é um testigo da existência de umha cultura e povo diferenciativo.

Evidentemente, nessas comunidades também hai pessoas que tenhem outra identidade nacional, que tenhem outra língua, que se sentem máis próximas a outra gente ou cujas costumbres e rasgos diferenciativos som outros diferentes às dos demáis nesse povo. Em ningúm caso isto é ilegítimo ou anormal e deve haver respeito entre todas as pessoas tenham a identidade nacional que tenham, pero esta mestura de identidades é o que da lugar a conflitos e confrontaçons.

Pero, por qué exteriorizar os nossos sentimentos? por qué fazer públicas as nossas crenças? Existem motivos políticos para elo. A democrácia é a máxima expressom da participaçom da populaçom dum povo na sociedade, e umha excelente e cecais a única maneira real de defender um projecto político democráticamente é a través da apelaçom à nossa identidade como individuos e aos nossos sentimentos de pertença a um grupo, como à pertença à clase obreira e à humanidade.

Para que haja democrácia úm deve ser consciente da súa adesóm a um projecto político comunitario no que o povo é o que decide mediante o séu voto e a súa participaçom nas decissóns políticas. Se nom hai essa idéia de unióm de povo nom hai posível participaçom democrática na política, pois é errónea a idéia de que a democrácia é somente votar cada quatro anos e respeitar umhas normas e umha legislaçom sem máis.

E é aquí quando aparecem os nacionalismos, quando hai pessoas que crem na existência dumha naçom e crém que a melhor forma de defender as súas opçons políticas é defender um marco institucional para essa naçom, fazendo da súa identidade nacional ou identidade de povo a unióm requerida para que haja consciencia democrática e política. Os nacionalistas crem que defender opçons políticas nom-nacionalistas aílham ao indivíduo fronte ao poder, disociando às pessoas e impidindo essa conciência colectiva que permita a democrácia.

Por esta questóm é tam importante a autodeterminaçom dos povos para os nacionalistas, pois se os povos tenhem a capacidade de mudar o séu marco institucional, este sentiram-se realmente integrados na democrácia e nom se sentirám excluídos dum projecto político de outra realidade nacional ainda que este seja democrático.

Nom corresponde aos cidadáns dumha realidade nacional que abrangue maior territorio decidir sobre o futuro dumha realidade nacional menor ou umha porcióm da anterior, pois é umha luita em desigualdade de condiçons no que um grupo de cidadáns se impóm sobre o outro. Ham ser sos proprios cidadáns dum território os que devam decidir qué instituçons e qué sistema de governo vai dirigí-las súas vídas.