miércoles, abril 15, 2009

Un cero a la gestión de Menéame

Por Semiramis e hYs0

Este post pretende explicar por qué hace un mes un grupo de usuarios de Menéame fuimos baneados, esto es, los propietarios de la web deshabilitaron nuestras cuentas, lo que se produjo a raíz de nuestra intervención en este hilo: http://meneame.net/story/anacarsis-cloots-martir-nihilismo. En nuestro caso, las razones oficiales de la expulsión fueron 1) que éramos clones unos de otros 2) que nos coordinábamos con otros usuarios para alterar el funcionamiento de menéame, con algún turbio objetivo que no han sabido especificar.

1) Que hYs0 y Semiramis son clones es la mayor de las falsedades vertidas por Ricardo Galli (antes perl, hoy erlang en Menéame, uno de los socios propietarios y el que realmente corta el bacalao) sobre nosotros; lo único que ha habido entre nosotros siempre es afinidad entorno a algunos temas; además, al habernos conocido personalmente se han producido varias coincidencias de IP, algo habitual entre los usuarios de menéame donde participan amigos, parejas, compañeros de piso, de trabajo o familiares. Esta razón fue desmontada vía email a Ricardo Galli y vía jabber a Carme, administradora que trabaja para dicha Sociedad Limitada. Era evidente que somos dos usuarios distintos de dilatada trayectoria en Menéame y esta acusación era una burda mentira que tenía como único objetivo justificar nuestra expulsión ante el resto de usuarios de Menéame. También en otras ocasiones Ricardo Galli ha señalado falsos clones para justificar baneos, como señalar qee Ojala era un clon de Semiramis (por haberse quejado conjuntamente del abuso de un administrador) o que lo era después de Mata-hari rallando el paroxismo (por el parecido casual entre el nick de una y el correo electrónico de la otra), todo para crear una atmósfera de incredulidad en torno a nuestros perfiles hasta el punto de que a día de hoy hay usuarios que siguen creyéndose que hYs0 tenía miles de clones en Menéame, cuestión que Ricardo Galli no se ha molestado en desmentir en público.

2) La segunda razón recuerda mucho al delito de "peligrosidad social" típico de los gobiernos autoritarios y dictatoriales y obviamente también es falsa. Entre los baneados no existía un vínculo conspirativo-organizativo sino una afinidad ideológica en determinados temas; esta afinidad (que también puede ser musical, deportiva, etc) es una realidad sociológica que se reproduce en cualquier red social, es lógico que interactúen las personas con los mismos intereses o apetencias, incluso el mismo menéame con su pestaña de "favoritos" la ha promovido; de esta forma, hay usuarios que gustan de opinar en noticias sobre el PSOE, el PP, el Partido Pirata, la custodia compartida, la izquierda abertzale, el conflicto palestino-israelí, la defensa de los animales, las nuevas tecnologías, la pedofilia, el ateísmo, el anarquismo, el ultraderechismo o un sinfín de temas que se tratan en menéame; y hasta el momento, votar comentarios o noticias de tus afines no viola ninguna norma, en todo caso tu voto a las noticias que envía un "amigo" proporciona menos karma por una modificación del código que se hizo para penalizar el voto endogámico, pero nada más; sería imposible reflejar aquí los miles de usuarios afines que hay en menéame y, por lo tanto, sospechosos de coordinación y susceptibles de baneo, por poner sólo unos ejemplos: los grupitos de frans/DetectiveLibrero/Kartoffel/Vordin, erlang/Carme, aiarakoa/Nova6K0 o ikatza/urdin.

La verdadera razón por la que a nosotros se nos ha acusado de coordinación, y no a otros, es por defender una minoría ideológica pero combativa; formamos parte de un grupo de usuarios que se caracterizaba por aportar muchísimos comentarios enriqueciendo las noticias y generando unos debates que eran muy seguidos por la Comunidad, hasta el punto de que en infinidad de ocasiones se nos llegó a reconocer -incluso por usuarios opuestos a las ideas que defendíamos- que permanecían en menéame gracias a nuestras batallas dialécticas; así que, frente a las acusaciones del mismísimo Ricardo Galli de que recibía quejas constantes contra nosotros, otras voces radicalmente opuestas nos agradecían nuestra participación.

Es cierto que, como en todas las redes sociales, hay usuarios que nunca aceptaron la pluralidad de ideas y se han pasado todo el tiempo quejándose a la Administración de nosotros, desde acusaciones elaboradas (un usuario envió un análisis -totalmente sesgado- de nuestros votos para fundamentar nuestra "coordinación") hasta las que únicamente perseguían crear un ambiente hostil y extender un rumor que no por muchas veces repetido, era cierto.
Esta última idea es la que Ricardo Galli ha terminado utilizando como excusa para banearnos, que resultábamos peligrosos para la "paz" de la comunidad, una paz que conlleva el silenciamiento del disidente a la vez que acepta y promociona la alabanza continua a la web y sus dueños. El nivel de paranoia es tan sofisticado que se nos ha llegado a acusar de ser el culpable de que reconocidos ultraderechistas de Menéame se hayan ido cansados de nuestro "acoso", básicamente mencionan indirectamente a un tal Personare (primer, segundo y tercer usuario) que se introdujo en el restringido entorno de los Administradores pero cuyo único y exclusivo fin era ponernos fuera de juego a los que consideraba sus opositores ideológicos. Pero ¿Desde cuando somos culpables de que alguien no acepte la pluralidad ideológica y decida libremente marcharse? Para más inri el susodicho personaje sigue pululando por menéame bajo otras formas pero con el mismo objetivo, continuar con el acoso a aquéllos contestatarios que osen alzar su voz contra el pensamiento único.

Hace tiempo se encendió la llama de la discordia con un artículo de este blog que hablaba de Menéame como una web machista. Pretendía resaltar la enorme proliferación de comentarios tremendamente sexistas que dominaban la web, así como el silencio cómplice de los administradores y la no existencia en las normas de una condena a este tipo de comentarios (como ya así se hacía con los comentarios racistas u homófobos), lo que dejaba la veda abierta para todo tipo de difamaciones a la mujer y a las víctimas de la violencia de género así como justificaciones a los agresores; actualmente, aunque se han modificado las normas oficiales, la realidad sigue siendo la misma o diríamos que incluso se ha agravado por el silenciamiento de los usuarios que se oponían a los comentarios sexistas, pero este tema es motivo de otro post muy largo para tratarlo aquí ahora.

Pero lo que realmente era inadmisible era el ataque constante y en lo personal que sufrían aquellos usuarios de menéame que defendían la lucha de las mujeres por alcanzar la igualdad legal y real. Los Administradores no movieron nunca ningún dedo cuando se nos respondía con desprecios, acosos e insultos, burlas a nuestras familias y a nuestras supuestas vidas personales, con el único objetivo de vejar y provocar.

La actitud de la Administración podría interpretarse como una muestra de cobardía o de no querer intervenir en los debates, pero lejos de alguna de estas dos razones, cuando nos defendíamos de los ataques, en multitud de ocasiones hicieron su aparición para apoyar a los difamadores y acosadores, y como los administradores (que son unos 40 usuarios) SÍ que votan de forma coordinada, sus comentarios quedaban siempre resaltados, atribuyéndose un falso papel de superioridad ética que ni lo tienen ni nadie ajeno a ellos mismos les ha conferido.

Los usuarios que fuimos baneados en la noticia arriba indicada teníamos afinidad ideológica, unidos -pese a nuestra pluralidad- por la defensa del feminismo, de la lucha de los hombres y las mujeres por lograr la igualdad. Éramos pocos pero combativos, a los ataques tratábamos de responder aportando información en forma de enlaces, copiando textos de leyes o estudios y artículos de la Red; y no nos dejábamos atemorizar por los furibundos ataques que muchas veces proferían ciertos usuarios rayando lo vulgar y repulsivo que teníamos que sufrir diariamente, hasta el punto de que cuando se publicó en este blog la noticia "Menéame: una web machista" algunos comentarios incidían en el temor a escribir en menéame por miedo a los insultos y los negativos así como que habían dejado de leer los debates de determinadas noticias por el inadmisible rumbo de la web en torno a este tema.

Y es en este contexto en el que se produce el baneo masivo, a raíz de una noticia sin ningún contenido polémico pero que el mero hecho de ser enviada por una usuaria afín, extremahora, fue motivo suficiente para que uno de los administradores (Mad-max) comenzara a acosar a la autora del envío con falsas excusas de índole formal.

El objetivo, el de siempre, provocar, crear desazón en el usuario para sacarle de sus casillas y que en un momento de flaqueza se defienda del acoso con algún insulto y así lograr la excusa perfecta para banear, es una estrategia utilizada últimamente de forma desproporcionada en menéame y hay que tener mucha sangre fría para no contestar a las provocaciones.

En este hilo en concreto, el administrador Mad-max inició su acoso exigiendo una nimia formalidad a la autoria del envío (no copiar parte de la noticia en un comentario), algo que jamás se habría molestado en decirle a ningún otro usuario porque es algo habitual en una web en la que la inmensa mayoría vota las noticias leyéndose únicamente la entradilla, de ahí que muchos comentarios consistan en eso precisamente, en copiar parte de la noticia para destacar esa idea. Ello dio pie a un conflicto en el que él -apoyado COORDINADAMENTE por otros administradores y sus amigos- despreciaban a la autora del envío, se burlaban de ella y minusvaloraban sus aportaciones a la vez que se votaban positivo los comentarios.

Esto sucedió poco después de que esta usuaria hubiera hecho visible su identidad, pues debido al acoso constante al que es sometida suele ocultar su presencia. Así es como se entiende que mad-max iniciara una nueva campaña contra Extremahora, perceptible por aquéllos que seguimos su perfil y sus mordaces e inteligentísimos comentarios donde no deja nunca a títere con cabeza, empezando por el mismísimo Ricardo Galli.

Ante este vergonzoso acoso algunos salimos en su defensa. No era una acto de coordinación, era una defensa solidaria frente al ataque COORDINADO por algunos administradores y su entorno para eliminar de la web a quienes no les adulan.

Entre las perlas que soltaron algunos administradores están la de decir que nos deberíamos ir de Menéame y que nosotros justificábamos normas autoritarias y represivas. Incluso como Mad-Max no fue capaz de contrarrestar los argumentos opuestos, llegó a utilizar privilegios destinados a la labor de administrar la web para apoyar su cruzada personal contra algunas usuarias (explicación detallada aquí), lo que fue la causa de que fueran baneadas ipso facto a pesar de que gracias a ellas se detectó una anomalía en el código fuente que Ricardo Galli se vio obligado a modificar para evitar que en el futuro los administradores siguiesen explotando este privilegio en beneficio propio.


El nivel de crítica hacia la Administración fue lo que le pareció a Ricardo Galli intolerable para su negocio, podía permitir que fuéramos contestatarios, que defendiéramos con mayor o menor intensidad el feminismo, el ecologismo, el ateísmo... pero ¿que pusiéramos en duda la labor de los administradores? Eso no ¡nunca! por encima de su cadáver, no podía tolerar que censuráramos su actitud excluyente y ello supuso el baneo de todos los críticos bajo múltiples y variadas excusas, así como de algunos amigos que han salido a defendernos en los días siguientes en otras noticias, de forma que el MIEDO Y EL SILENCIO se han apoderado de menéame.

Antes de que fuéramos baneados podía comprobarse cómo nuestros comentarios críticos y argumentados gozaban de muchos votos positivos de usuarios "base", mientras que los de Ricardo Galli (@Perl en menéame), Mad-max y demás aduladores incondicionales contaban únicamente con su voto endogámico.

El colmo de la chulería, sin lugar a dudas, ha sido que el mismo Ricardo Galli haya admitido que una de las razones reales del baneo, fue "simplemente porque nos da la gana".

Así funciona Menéame, una web privada tal como últimamente acostumbra a decir Ricardo Galli, donde él pone las reglas que le apetece y las hace cumplir cómo quiere y a quien quiere. Si alguien "molesta", sólo hay que inventarse acusaciones aunque no tengan ningún fundamento ya que todo el mundo le creerá diga lo que diga. Atrás queda ya aquéllo de la objetividad, el respeto, la democracia y la pluralidad, donde existía libertad de expresión si cumplías ciertas normas.

Por todo esto, Ricardo Galli, tendrás miles de adulaciones al día y tu negocio irá viento en popa, pero tienes un cero absoluto tanto en ética profesional como en ética personal.

Para terminar, por menéame pulula un dicho -promovido intencionadamente por los administradores ególatras- relacionado con los usuarios que son baneados o se dan de baja por hartazgo o conflicto con otros; a ellos les gusta decir que "TODOS VUELVEN" haciendo alusión a que con el tiempo todos nos volvemos a abrir otra cuenta porque no podemos seguir viviendo sin menéame. Pues desde aquí afirmo rotundamente que JAMÁS ni hYs0 ni Semiramis volverán a participar y aportar nada a una web que no permite la libertad de expresión; se ha demostrado más que nunca que es la web de "Ricardo Galli" y en argot meneante "se la folla cuando quiere", pues perfecto, que se quede Galli, sus 40 administradores y sus 40 pelotas, pero que no nos engañemos, foros de opinión y de noticias los hay a cientos por la Red e incluso con mayor nivel intelectual y de debate, pero esto, querid@s amig@s es tema de otro largo post.